Nunca os habeis preguntado, ¿de qué sirve enfadarse?.
Pues hoy me lo he planteado yo durante un largo camino hacia mi casa. Le he estado dando vueltas a la cabeza durante todo el camino con el pequeño cantar de los pajaros, y el ruido del pequeño viento.
Y he llegado a la conclusión de que el cabreo y la frustación no llevan a nada bueno. Sé que hay veces que uno se cabrea con razón, pero no me refiero a esos tipos de cabreos; sino los cabreos de contestarle mal a alguien cercano o querido, de culpar a esa persona sin tener ella la culpa, cosas así...
Pues eso tipos de cabreos, si te paras a pensar, ¿ de que sirven? de nada; y, ¿por qué no sirven? Porque te hacen pasar malos ratos, llantos, cabreos con personas, disjustos...
Pero antes de cabrearte tienes que pensar en la situación que estas pasando en ese momento, y aceptarla, no coger un cabreo a la tremenda.
Y así acabarás madurando, porque de esos errores se aprende y por supuesto aceptando las cosas.
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